17.12.10

Hay días malos y días que son peores


Hay días realmente malos. De esos días en los que ni te has levantado y llegas tarde. Entonces empiezas a correr y te golpeas con todos los marcos de la puerta. ¡Joder! Quién los puso ahí. Te pones los vaqueros y una camiseta. Arrojas todo lo que puedes al bolso sabiendo que algo se te olvida. Corres a la cocina a comerte un par de galletas y encima te atragantas. Bebes un vaso de leche fría y la galleta baja al estómago y de paso tu garganta sufre lo indecible porque la leche está fría de narices. Vas al baño y te peinas como puedes porque hay un mechón que se resiste a bajar. Total, vuelves a la habitación y coges la mochila. Sales de casa y cierras con llave sin parar de mirar el reloj. El bus acaba de pasar y comienza a llover. No tienes tiempo de volver a por el paraguas así que vas andando hasta la universidad. Calada. Hasta los huesos. Mal día. Por supuesto, llegas tarde, mojada y con los pulmones a punto de estallar. Para colmo el profesor no te deja entrar. Tus compañeros se ríen a la salida y el típico idiota suelta la bromita sin gracia. Vas a la cafetería a desayunar eso que no has podido en casa y claro que se te olvidó algo: la cartera. Así que te comes, por decirlo así, el hambre y vuelves a una clase en la que eres el foco de preguntas retorcidas de la sádica profesora que te tiene manía. Sales de clase, ¡por fin!, y sigue lloviendo y anuncian que el autobús se ha estropeado y estará fuera de servicio. ¡Ay que joderse! Así que andas hasta tu casita pensando que por fin se termina el día. Pero no, porque es un mal día y el mundo se ensaña. Así que tras un par de charcos que te terminan de calar y ensuciar los vaqueros, de subir a casa y ver que efectivamente te dejaste las ventanas abiertas y toca fregar y recoger la cocina y que tu vecino, ese que es guapísimo y que siempre te sonríe ha pasado por delante y te ha visto con tus pintas de fracasada, el día parece no mejorar. Coges un buen café y tras secarte comienzas a hacer un trabajo que se te había olvidado y es para dentro de dos días. Perfecto. La tarde ha despejado y tú trabajando en casita acordándote del simpático que te ha echado el mal de ojo. 10:30 de la noche y tras un aperitivo rápido das por finalizado el día, dispuesta a tumbarte en la cama y conectar al menos tres relojes para no volver a llegar tarde y es que hasta lo preparas todo con antelación. Entonces llaman al timbre y tu vecino “el guapo” aparece en el umbral, sí es que está para comérselo, y te entrega un cuaderno que se te había caído. Y luego se marcha con otra de sus sonrisas deslumbrantes y el día parece que no ha ido tan mal porque dentro del cuaderno hay una nota con su número de teléfono y una nota que dice “tengo coche. El próximo día te llevo yo y no te mojas”.




Hacía mucho tiempo que no colgaba nada mío pero aquí tenéis. Una forma "especial" (aunque nada del otro mundo) de dar las GRACIAS a los 102 seguidores del blog. Porque nunca imaginé llegar a tantos y que es por vosotros que estoy aquí, aunque un poco desaparecida por desgracia, así que gracias de corazón por dedicar un poco de tiempo de vuestro tiempo a este sitio. 

14 relámpagos:

Anairo Draculesti dijo...

Si tienes 102 seguidores es porque tienes un blog muy completo y genialoso :)

Me gusta tu escrito, me identifiqué mucho con el texto en eso de que hay días en que de verdad parece que el Universo ha conspirado en tu contra, pero lo que más me sorprendió fue el giro que tomó con la intromisión del vecino.

Besos de neón.

Dionisio dijo...

Creo que todos hemos tenido días como esos. Yo los percibo, no sé cómo pero al despertarme ya lo sé, aunque no me sirve se nada porque la mierda es la misma. Muchisimas gracias por el comentario, de verdad, te escribiría una parrafada enorme un poco más currada, pero es que este tecladito me está matando.
Pd. Me has dado una idea para escribir. Gracias pequeña musa ;)

Natashinka dijo...

Me ha gustado mucho tu entrada. Llevo un mes con un porcentaje enorme de días como ese (aunque sin ese gran final).

Enhorabuena por esos 102 seguidores, de los cuales yo soy la última.

Un saludo :)

Dulce sonrisa dijo...

Es muy, muy bueno el relato :)
Cotidiano y especial, me gusta ^^
¡Felicidades por esos seguidores y por los demás que lleguen! :)

'ZaphireLitz dijo...

Odio esa clase de dias, siento como que todos estan en complot contra mi, y que un segundo me volteo y basta para que armen todo un plan para arruinarme el dia aun mas. Besos.

la hija de caronte dijo...

Si el vecino deslumbrante regalase todos los días una sonrisa de esas, todos los días serían buenos. :)

Vanhea dijo...

@Anairo: gracias por esos piropos a mi blog (exageras pero los agradezco :D) Me gusta creer que al mal tiempo buena cara. Nada va tan mal que no tenga nada bueno.

@Dionisio: mi chico desaparecido me encanta volverte a tener fichado por las redes ^^ Ahora soy una musa como en Hércules :D

@Natashinka: pues tú tranquila que mejorará, tiene que hacerlo a la fuerza. Pues bienvenida al blog :)

@Dulce sonrisa: Muchas gracias. La verdad que lo escribí en un día muy normalito y quedó "decente", lo suficiente para colgarlo y que la gente no se largue XD

@ZaphireLitz: Me identifico totalmente. Hay días que te levantas y sabes que no deberías hacerlo.

@la hija de caronte: yo quiero un vecino así pero nada, oye, que el mundo no me lo trae a casita.

Gracias a todos por vuestros comentarios :)

WoWgirl dijo...

Sinceramente... Me encantan esos días que me parecen grises y que en un momento inesperado ocurre algo que te alegra por el resto del dia. Envidio esos días cada vez más :/

Ardid dijo...

Parece que el día mejoró bastante. La verdad es que hay días que es mejor no salir de la cama.

Blanca dijo...

Buf, de esos días hay muchísimos. Pero hay que afrontarlos con una sonrisa (si se puede).
Además, todos los sabemos comprender, ¿a quien no le ha pasado?
Me ha gustado esta entrada, me he reído recordando.
Saludos.

Alma de mandarina dijo...

Hay días malos, hay días peores, pero también hay días geniales :)

Ricardo Miñana dijo...

Al llegar estas fechas tan entrañables, mis mejores deseos de paz y felicidad para ti.

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Un abrazo.

Madison N.Cheshire dijo...

¡yo quiero un vecino de esos! qué dulce es ese minirrelato.

Nube202 dijo...

Me gusta mucho, te sigo :)

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